La consulta del Frente por la Vida

La consulta del Frente por la Vida fue la menos votada de las tres organizadas el 8 de marzo. Reunió menos de 600.000 votos a pesar de un enfrentamiento incierto entre Roy Barreras y Daniel Quintero, dos aliados de peso del presidente Petro. El llamado del presidente y sus aliados a no votar la consulta del Frente por la Vida limitó la convocatoria. Roy Barreras se impone con estrecho margen sobre su contrincante, sin una cantidad suficiente de votos para que su candidatura presidencial sea viable. Además, su coalición de centro izquierda, el Frente Amplio, no pasó el umbral y se quedó por fuera del Senado, confirmando que no hay alternativa en la izquierda al Pacto Histórico.

Porcentaje de participación a la Consulta por la Vida

Contrariamente a las dos otras consultas que registraron una mejor participación en el ámbito urbano y en el centro del país, la consulta del Frente por la Vida registró una participación dispersa enfocada sobre todo en las zonas rurales o las ciudades intermedias. A grandes rasgos, la repartición del voto corresponde a las zonas de fuerzas de la izquierda, pero con un nivel muy inferior al que logra el Pacto Histórico. Quibdó es la única capital en registrar una participación superior a 5%.

Este curioso patrón se encuentra tanto en el voto de Roy Barreras como en el de Daniel Quintero, lo que muestra que ambos precandidatos contaron mucho más sobre el empuje de sus aliados políticos locales en todo el territorio que sobre su capacidad de convocatoria personal frente a los electores.

Porcentaje de voto de Roy Barreras sobre los electores inscritos

Esta estrategia fue claramente insuficiente para convencer a los electores en este ocasión, y deja en dificultad a Roy Barreras para su carrera presidencial.

La consulta de las soluciones

La consulta de las soluciones obtuvo un poco más de 600.000 votos, casi todos a favor de Claudia López. Es un resultado honorable para la ex-alcaldesa de Bogotá, pero insuficiente para propulsar su candidatura presidencial. La contienda con el poco conocido Leonardo Huerta no dejaba mucho espacio para la duda, y no apasionó los electores. Estamos en todo caso lejos de los casi 6 millones de votos de la gran consulta.

Porcentaje de participación a la consulta de las soluciones

Los votos de esta consulta se concentraron en Bogotá, donde más de 3% de los inscritos participaron. Se trata de un porcentaje menor de los que votaron a favor de Paloma Valencia o Juan Daniel Oviedo.

Más allá de Bogotá, se registra una participación con algo de peso en el altiplano Cundiboyacense, y en Manizales, unos pocos votos en las capitales, y casi nada en las zonas rurales.

El éxito de la Gran Consulta 

La buena participación en la Gran Consulta por Colombia, constituyó una de las mayores sorpresas del 8 de marzo. Con casi 6 millones de votos, y más de 3 para Paloma Valencia, se compara al nivel logrado por la consulta del Pacto Histórico hace cuatro años. Esto se debió a tres factores: primero, su capacidad para concentrar el voto de la centroderecha y la derecha; segundo, la magnitud de sus resultados, pues fue, con gran margen, la consulta más votada; y tercero, el arrastre de Centro Democrática a favor de Paloma Valencia y el surgimiento de Juan Daniel Oviedo como una figura política capaz de superar a candidatos con mayor trayectoria, como Juan Manuel Galán, Enrique Peñalosa, Aníbal Gaviria, e incluso a Claudia López y Roy Barreras, quienes encabezaban las otras dos consultas. 

El análisis del primer mapa confirma que la Gran Consulta concentró la mayor parte de la participación total. En ciudades como Bogotá y Medellín la participación alcanzó cerca del 30% del censo electoral y el 25% del censo votó por esta consulta. Esta tendencia se acentúa en bastiones tradicionales de la derecha, como Antioquia, donde se ubican los municipios con mayor participación: El Retiro (43,8% del censo), Rionegro (34,9%), Envigado (34,7%) y Sabaneta (34,1%). En Cundinamarca, el segundo bastión en importancia, municipios como Cajicá registraron una participación del 30,3% en la consulta. 

Esta concentración del votos en estos ddeártamentos se hace más evidente a medida que nos alejamos del centro del país. Solo algunas capitales como Valledupar, Yopal o Santa Marta parecen superar una participación del 15%. Es valioso recalcar que estos bajos porcentajes también son resultado de una baja participación general en las consultas, pues la Alianza por La Vida solo consigue superar a la Gran Consulta en pocos municipios del Chocó y la Consulta de las soluciones no gana en ningún caso.  

Porcentaje de participación a la Gran Consulta sobre el total de electores inscritos

Con este panorama claro, es relevante revisar los resultados de los dos candidatos con mayor votación, Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo.  

Porcentajes de votos a favor de Paloma Valencia sobre el total de electores inscritos

La primera concentra su votación en regiones de tradición del Centro Democrático y que siguen una estructura muy similar a la consulta en su conjunto. Es decir, el voto de Valencia se concentra mayoritariamente en Antioquia, y la cordillera oriental y los Llanos. En estos departamentos el porcentaje de los votos por Valencia llega a superar 25% en algunos municipios como el Retiro, Antioquia el 35%. Es notable la mejora en Santander y Boyacá, departamentos en el que el uribismo sufrió la competencia de Rodolfo Hernández en 2022. 

Valencia obtiene igualmente algo de voto en zonas más adversas como Bogotá y las ciudades de la costa Caribe. Aunque no obtiene allí la mayoría, logra una base en capitales como Barranquilla, Santa Marta y Valledupar, lo que podría ser relevante de cara a una primera vuelta presidencial frente a De la Espriella quien tiene su fortín en la costa Caribe. Sin embargo, zonas más alejadas del centro del país, como el Cauca (de donde es oriunda) o Putumayo y Chocó, siguen siendo poco favorables para la candidata del Centro Democrático. 

Oviedo, por su parte, presenta un patrón mucho más concentrado en Bogotá y su zona periurbana, así como en las ciudades de Boyacá. Alcanza porcentajes de participación del 8% en Tunja y del 9% en Bogotá. Pese a ello, este desempeño le permitió obtener la segunda votación más alta de su consulta, evidenciando el peso de las áreas urbanas en las consultas. 

Porcentajes de votos a favor de Juan Daniel Oviedo sobre el total de electores inscritos

Estos resultados evidencian el ya tradicional clivaje centro-periferia en la votación de la consulta de derecha. Mientras los candidatos capturan con relativa facilidad el voto de la región andina y las grandes ciudades, enfrentan desafíos significativos para penetrar en las periferias.  Estas condiciones plantean interrogantes sobre la capacidad de estos liderazgos para construir mayorías nacionales de cara a la primera vuelta presidencial. En todo caso, la unión de ambos candidatos complementa bastante bien su votación inicial, y puede dejarlos tranquilos para ir a buscar estos votos más adversos.  

La participación en la consulta de marzo 2026

Nuestros primeros mapas para este ciclo electoral de 2026 serán los de la consulta presidencial, hechos con los resultados provisionales del preconteo.

Las tres consultas sumadas esta vez en un tarjetón único suscitaron dudas hasta el último momento por la ausencia de los candidatos más destacados en las encuestas: Iván Cepeda, Abelardo De la Espriella, y Sergio Fajardo. Algunas voces cercanas a estas campañas llamaron incluso a no votar en la consulta, empezando por el mismo Presidente de la República. El día de la elección, las polémicas más recurrentes en los puestos de votación eran si los jurados debían proponer el tarjetón de la consulta o esperar a que los electores lo pidieran.

Con todo, la consulta sumó una participación nada desdeñable. En este análisis, nos mantendremos en una visión conservadora contabilizando únicamente los votos válidos a la consulta, sin los votos nulos o no marcados que pueden ser furto de una participación inducida pero no realmente deseada. La cuenta nos da una participación de 7.072.078 votos, que representan 17,13% de los electores habilitados para votar. Sabiendo que la participación a la elección del Senado fue de 50,62% (siempre según los datos del preconteo, habrá que esperar el escrutinio para tener el dato definitivo que puede variar un poco), un elector de tres depositó un voto válido a la consulta el pasado domingo. Este resultado no puede ser pasado por alto, y redefine la oferta política de cara a la primera vuelta.

Sin embargo, dos electores de tres se mantuvieron alejados de la consulta, sea porque están decididos a favor de uno de los que no participaron, sea porque no están convencidos ni por los candidatos de la consulta, ni por los otros. Desde este punto de vista, conviene tener mucho cuidado a la hora de extrapolar los resultados de la consulta al escenario de la primera vuelta. Los que participaron en la consulta no son representativos de todo el país.

Porcentaje de participación a la consulta (votos válidos sobre inscritos)

Los que participaron en la consulta son sobre todo electores urbanos, y del centro del país. Bogotá y Medellín aportan por sí solas más de 2 millones de votos, pasando los 25% de participación, e incluso el tercio en algunos de sus municipios periurbanos como Chía y Cajicá para la primera y Rionegro y Envigado para la segunda. Se destacan también Tunja, Manizales y Villavicencio.

En cambio, Cali y las grandes ciudades de la costa Caribe mantuvieron una participación más discreta, y el mundo rural casi no voto la consulta fuera de la cordillera oriental, Antioquia, el Eje cafetero, y el piedemonte llanero.

Podemos ver en este resultado una mayor adhesión a la candidatura de Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella en el Caribe, y del primero en el sur-occidente. Sin embargo, podemos también anotar que la participación en las elecciones legislativas en las zonas más alejadas del centro geográfico del país está desfasada con respecto a la elección presidencial que no suscita tanta participación como en las grandes ciudades o las zonas centrales. En este sentido, es esperable encontrar ahí electores que participan en la elección legislativa pero que no participarán en la presidencial.

Para los ganadores de la consulta, en particular Paloma Valencia, hay medio país por convencer en estas regiones.

El electorado en 2026 : repartición y tendencias

Nuestro primer mapa del ciclo electoral de 2026 será el de los electores inscritos para participar en las legislativas de marzo. 41087284 electores están habilitados para votar cuando eran menos de 39 millones hace 4 años para las mismas elecciones. El electorado colombiano sigue creciendo pero de manera desigual en el territorio.

Tasa de crecimiento del electorado entre 2022 y 2026

Nuestro mapa nos muestra a la vez el tamaño del electorado por municipio a través del diámetro de los círculos colorados (hemos vaciado los círculos que representan más de 500.000 electores para que la información de las grandes capitales no esconda la información de los municipios vecinos), y su tasa de crecimiento entre 2022 y 2024 por el color de cada círculo.

La gran mayoría de los municipios colombianos sigue mostrando un electorado que crece salvo 79 de ellos, que corresponden a pueblos pequeños ubicados en la cordillera oriental (muchos en Boyacá), el Eje cafetero, Tolima y el norte del Valle de Cauca. La población de estos pueblos sigue afectada por el éxodo rural hacia Bogotá, Cali, Ibagué y las 3 capitales cafeteras.

Sin embargo, el electorado de estas ciudades ya no crece mucho. En Bogotá (+2,24%) y en Cali (+3,04%) en particular, empezamos a notar que el electorado se desplaza hacia los municipios vecinos. Medellín crece todavía bastante (+6.84%) pero también se nota un crecimiento mayor de municipios vecinos.

De modo que si las grandes urbes de Colombia siguen mostrando un crecimiento demográfico que alimenta un electorado cada vez más importante con respecto al electorado rural, Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla representan ahora 26,77% del electorado del país contra 27,38% hace cuatro años. Son en realidad las zonas periurbanas que ahora crecen más. Se destacan Soacha (+21,93%), Madrid (+20,12%), Mosquera (+17,93%), Cajicá (+17,79%), Sabaneta (+16,8%), Chía (+16,33%), Rionegro +13,55%), Zipaquirá (+13,5%), y Jamundí (+13,27%).

Es importante conservar en mente estos grandes equilibrios y sus evoluciones para analizar los mapas de resultados que empezaremos a presentar la semana próxima.